Los maestros idiotas de mercadotecnia

En mi etapa de estudiante más de una vez me metí en problemas por “repelar” de lo que mis maestros me decían sobre “lo que debía ser” en mercadotecnia, no habría sido un problema si lo que decían hubiera tenido 100% sentido pero no siempre fue así. Y el problema es que muchos maestros se creían inapelables porque se basaban en lo que decía un libro… de hace 10 años.

Este sentimiento regresó a mi cuando me platicaron algunas cosas que un maestro de tésis les estaba pidiendo a los estudiantes, la persona que me lo comentó realiza una investigación sobre las prácticas de obsolescencia programada que empresas como Apple, Samsung, Google y Microsoft hacen de sus dispositivos, y al parecer el profesor encontró coherente decirle que buscara información de eso en Hidalgo. Al escuchar esto mi cara fue de WTF!. Esto me pareció inverosímil y absurdo de pedir cuando ni siquiera a nivel nacional contamos con este tipo industria. El tema de la tésis esta enfocado en la práctica comercial de empresas tecnológicas y sería muy difícil imposible encontrar fuentes dentro de la zona. Es obvio que necesita fuentes de información de otros países que hayan estudiado esta problemática, y en nuestro estado dudo que exista alguien que haya tocado este tema. Su caso me recordó los muchos momentos de mi época de estudiante donde los maestros sentían que lo que estaba en un libro o lo que ellos decían era el “deber ser de todo”. Con esto no quiero menospreciar ni desméritar el contenido y conocimiento que cientos de autores han facilitado al mundo, es solo que conozco mi profesión y he sido testigo de lo dinámica e impredecible que puede ser como para asentarla en un libro. El mundo del marketing está rodeado de cientos de ideas que parecen locas e incoherentes pero en realidad no son más que la genialidad y la innovación que nos dice que todo puede ser diferente y aún así funcionar.

Ahora seguramente se podrán preguntar, a qué viene la palabra “idiota”, bueno, en la Antigua Grecia, la palabra idiota solía aplicarse a aquel ciudadano que se destacaba por su egoísmo y que no sentía ni un mínimo de interés por los asuntos de su comunidad, hoy en día la RAE la usa para describir a una persona engreída sin fundamento. En este sentido la quise utilizar para aquellos maestros que lejos de aportarle a algo a los estudiantes, viven con la “certeza” de que lo que dicen es la verdad suprema y nadie les puede cuestionar ¿les suena familiar?. Son esos maestros que quizás ni siquiera estudiaron la profesión pero creen que porque son los que están al frente pueden ser incuestionables. Son los que seguramente traen título de otra carrera pero ya son especialistas de marketing por dar clases y no escatiman en comentarios donde afirman que administración, contaduría o alguna ingeniería son “mejores” que mercadotecnia… bueno, que alguien les avise que esas son carreras auxiliares a la nuestra, no mejores.

Quizás en este momento estén pensando que estoy equivocado y que no debería generalizar, pero en realidad no lo estoy haciendo. Les puedo decir con toda seguridad que la mayoría de las personas de quienes aprendí de este bello mundo del marketing no eran mercadólogos de profesión, pero a diferencia de los “idiotas”, ellos me mostraron  y abrieron el panorama, no me limitaron y fomentaron mi pensamiento lógico, sí me hicieron leer mucho pero no me pedían que lo memorizara, me pedían que lo entendiera y tomara los conceptos de varios autores y construyera el mío. Esto tampoco quería decir que siempre tenía razón, también me mostraron y dieron lección de humildad y que muy por encima de lo que yo pensara, siempre habría alguien que podría aportarme algo nuevo y no necesariamente tendría que estar en un libro. Esos son los buenos maestros, los que quieren desarrollarte y no son cuadrados ni ególatras.

La mercadotecnia a diferencia de las ciencias exactas no puede ser encasillada o limitada. Todas las empresas y mercados son diferentes, y cada estratega de la mercadotecnia tendrá que adaptarse de acuerdo a sus necesidades. No está mal tomar los conceptos de los libros, pero no podemos permitirnos casarnos con ellos sin analizarlos, sin cuestionarlos. Y los maestros no deben quitarnos la posibilidad de cuestionarnos el que las cosas deben ser de un solo modo, eso los vuelve en unos maestros idiotas. Debe ser al contrario, como yo les digo a los chicos del taller de Social Media que estoy impartiendo, yo les enseñaré cómo funcionan pero ustedes deben generarse su propio criterio de cómo usarlas. Creen sus propias estrategias, sus propios procesos, está bien hacerlo siempre y cuando sea lo que mejor se ajuste a ti o a tu empresa.

La ignorancia es sumisa, el conocimiento rebelde

Si eres estudiante, no digo que dejemos de lado lo que los libros o maestros dicen, pero les hago la invitación a que no sean robots que memoricen todo sin entenderlo. Sí lean mucho, entre más mejor, pero analicen, cuestionen, pregunténse si existe alguna manera de mejorar lo que ven, seguramente sí la hay. Y cuando ya tengan un criterio y entendimiento de las cosas, tampoco se cierren a la posibilidad de que alguien les aporte más, sino serán unos… bueno, ustedes entienden. Y también mantengan los pies en la tierra, el decirte que NO te quedes con lo que te dicen también significa que NO te quedes siempre con lo que TÚ te dices. Siempre estáte abierto a aprender y escuchar de los demás.

Si eres maestro, permite que tus estudiantes se desarrollen, que se vuelvan críticos y pensantes de lo que ven, que desafíen el hacer las cosas diferentes. Quizás no siempre tendrán la razón, pero lo mejor que puedes hacer es decirles de manera muy clara el “porqué” de las cosas y no decir algo como “porque así tiene que ser”. Nadie nace con un criterio, este se forma con la experiencia y la orientación. Ustedes los maestros son el primer paso de nuestro aprendizaje, sean un buen ejemplo y ustedes mismo desafien los conceptos. Y si un estudiante es renuente, no le digas solamente que está mal, dile las oportunidades de su pensamiendo o idea, pero más importante, enséñale a crecer y desarrollarse por si solo. De esta manera entenderá será un mercadólogo abierto y más preparado.

En pocas palabras no seas un idiota (un engreído sin fundamento).

Anteriormente se creía que segmentando al mercado y ofreciendo variedad de tamaños y colores tendríamos buenos productos, ahora nos encontramos que hace falta también llegar al corazón del consumidor. Hace una década creíamos que las 4Ps lo eran todo, ahora vemos grupos de 7, 8 y hasta 9 Ps. Hace 5 años los spots de TV eran lo que más funcionaban, bueno, bienvenido al mundo digital.  Cuando Steve Jobs dijo que el HTML5 iba a sustituir al Flash nadie lo creyó. En algún momento cuando todo era sólido en la industria de la música y el video, alguien pensó que el futuro estaba en el streaming y en los videos on demand, hola Spotify & Netflix. Seguramente quienes creyeron que todo lo anterior no iba a suceder, eran unos idiotas.

¿Lo ven? Al final esto se traslada en una mejor praxis de la profesión desde el lado académico y este y muchos otros temas los abordaremos en el previo al 26 de Octubre, fecha la cual queremos erigir como El día del Ejercicio Éico de la Mercadotecnia, así que no se despeguen de Soy Mercadólogo by Marketiin y recuerden que quedo abierto a la conversación en mi perfil personal o al correo alejandro@soymercadologo.com.

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¡Hagamos buena merca desde el salón de clases!

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